“Todo comenzó cuando nos conocimos en la universidad (PUCP) el año 2004. Estábamos en los últimos años de la carrera de Ingeniería Informática y unos amigos en común nos presentaron. Desde ese momento entablamos una muy bonita amistad que se inició con largas conversaciones por el chat y luego siguió con agradables salidas juntos. Quién diría que ahora él se convertiría en la persona que más amo.”
Y es que para Mercedes y José Luis, encontrarse en esta vida fue lo mejor que les sucedió a ambos.
“Cuando la conocí, quedé impactado por su sonrisa, belleza y alegría. Valoro mucho su fuerza y ganas por lograr todas las cosas que se propone. La amo y estábamos seguros que queríamos pasar la vida juntos y formar una familia” comenta José Luis lleno de felicidad, a lo que ella responde muy emocionada “Él es muy comprensivo. Le gusta mucho analizar las cosas y balancear entre lo bueno y lo malo. Valoro su gran corazón, sensibilidad, capacidad de escucha, pero, sobre todo, que siempre trata de hacerme feliz… ¡y vaya que lo logra! Lo amo mucho, es un hombre maravilloso.”
Así, los preparativos para la boda tan anhelada comenzaron y juntos emprendieron la maravillosa aventura del matrimonio. “Conversábamos mucho y siempre tratábamos de buscarle el punto intermedio a las decisiones que tomábamos, de tal manera que ambos estuviéramos a gusto. Nos basamos mucho de los comentarios de otros novios, el foro y las recomendaciones de familiares y amigos. Esa etapa fue muy bonita, pues comenzábamos a tomar nuestras primeras decisiones como pareja” recuerdan felices.
Y, en una fecha en que la Tierra estaría en su punto más cercano a la luna y que agradó a Luis también por conformarse de números primos, se llevó a cabo la celebración de su inolvidable ceremonia. Hoy, sumamente felices y unidos en su amor, ambos se repiten sin cesar y entre maravillosos detalles de amor, esta hermosa frase “Gracias por hacerme muy feliz”.
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