“Nos conocimos trabajando en el Banco Continental, en el 2003. Ingresamos a hacer prácticas y yo rotaba de oficina en oficina hasta que llegué a la sucursal del Jockey donde nos vimos un día que yo llegué temprano y él tarde. Recuerdo que él se me acercó y presentó, nos hicimos muy amigos y pronto ya salíamos en grupo. Incluso, de tanto vernos juntos, nuestros amigos nos molestaban pero nosotros sólo reíamos. Tres meses después, me cambiaron de oficina y él se puso muy triste y ese día me invitó a cenar y cuando me llevó a casa me pidió ser su enamorada. Desde entonces, no nos hemos separado jamás” cuenta ella emocionada.
Así Gisella evoca con mucho amor esa época en que ambos recién se conocían y él le llamaba “flaquita” cariñosamente. “Me gusta mucho la linda sonrisa de mi esposo, entre tierna y coqueta. Él es un hombre muy responsable, ambicioso, trabajador, alegre y noble, por eso lo amo.” Yan Carlo, por su parte, confiesa que, lo que más le impactó de su amada desde que la conoció fue su forma de ser, ese carácter tranquilo y amable, que lo hacía sentirse a gusto conversando con ella y compartiendo cualquier momento a su lado. “Valoro su voluntad de ayudar a los demás y el hecho que sea una buena madre y amorosa esposa”, detalla él, enamorado.
“Nosotros ya estábamos casados por civil desde hace siete años y tenemos dos bebés. Sin embargo, decidimos casarnos por religioso ya que ése era el único paso que faltaba para cerrar el círculo entre nosotros, recibiendo la bendición de Dios y logrando la consagración de nuestro amor” nos cuentan emocionados. Lo organizamos todo con un año de anticipación, viendo proveedores, asistiendo a los fabulosos showrooms de la revista y pidiendo toda la información posible para que ese gran día sea perfecto. Gracias a “Somos novios” nuestro evento salió como lo soñamos y todos nuestros proveedores fueron un verdadero éxito.”
Para Gisella y Yan Carlo, la etapa de casados requiere de mucha paciencia y comprensión, ya que viene a ser la unión de dos personas con distintos caracteres que empiezan juntos una historia. “Si estuviera en mi poder – comenta Yan Carlo – le regalaría a Gisella una máquina que detenga el tiempo cuando estamos juntos, para así siempre estar a su lado. Ella es la persona que siempre esperé, el destino nos unió y con la gracia divina la felicidad reinará siempre en nuestra familia.” |