Quizás nos conocimos en el jardín de infancia, pues estudiamos juntos en la misma escuela de inicial (Augusto Pérez Araníbar); sin embargo, no lo recuerdo. Y es que hemos vivido muy cerca durante mucho tiempo, pero nunca supimos de la existencia uno del otro. No fue sino hasta el año 2006 cuando nos vimos por primera vez, al irme a jugar voley con mi primo y un grupo de amigos del barrio a las instalaciones de la Guay. Él es un hombre de principios sólidos, inteligente, noble, humilde y detallista. Es un ser maravilloso y de buen sentido del humor. Es quien le pone la chispa a nuestra relación y la hace más alegre cada día. Lo amo con toda mi alma. Rocío
Para mí, ella es una verdadera dama en toda la extensión y definición de la palabra. Amo intensamente su calidad de persona y el cariño y atención que me brinda día a día. Es una mujer especial que sólo se puede encontrar en mil millones, pues es sumamente buena, sincera, noble, muy inteligente y trabajadora. Por el gran amor que nos tenemos y la felicidad y bienestar que sentimos al estar juntos, decidimos unir nuestras vidas ante el Creador en una linda ceremonia celebrada el 5 de Julio de 2008 en la Parroquia Sta. María Magdalena de Pueblo Libre y hoy, felizmente casados, vivimos intensamente nuestro amor. Julio